Un caluroso día de junio de este mismo año, estaba sentado al sol (sí) mientras esperaba para ir a comer. Como mi acompañante se retrasaba más de lo que yo había calculado, mi mente empezó a vagar con la intención de hacer más llevadera la espera.
Recuerdo que pensé en que, en alemán, el diptongo eu se pronuncia oi y me pregunté si no habría ninguna palabra en alemán que tuviese las vocales oi, o si alguna grafía particular permitía que alguna palabra alemana tuviese los sonidos eu. Desgraciadamente, mi leve contacto con el idioma alemán no me proporcionaba recursos para resolver estas dudas, así que probé con algo en español. Me preguntaba si habría alguna combinación prohibida y empecé a buscar palabras con todas las combinaciones posibles de dos vocales distintas entre sí.
Esto se me olvidó por completo hasta que más de un mes después lo comenté con unos amigos. Intenté entonces reproducir la lista, convencido de que había conseguido completarla en la anterior ocasión. Fui incapaz, no obstante, de encontrar una palabra con la combinación de sonidos ou. No eran validos nombres propios, ni extranjerismos, únicamente palabras que estuviesen en el Diccionario de la RAE.
Desde entonces se lo he venido comentando a varias personas, que también lo han intentado, en gran mayoría sin éxito. Pero ayer recibí un mensaje de Willy que decía:
Encontré una palabra con ou que está aceptada por la RAE. Es ‘bou’. viene del catalán pero creo que sirve
Ahí tenía una respuesta, bou, que demostraba que en castellano no hay combinaciones prohibidas de vocales.
Esta mañana, miguev, que estaba presente en el momento en que llegó el mensaje, me envió un correo con unas cuantas palabras más que había sacado de una lista de palabras usadas como diccionario para corrección ortográfica en Ubuntu:
$ grep ou /usr/share/dict/spanish
bou
coulomb
estadounidense
genitourinaria
genitourinario
joule
Lo cierto es que no hay muchas, y que la mayoría son poco comunes. Pero estadounidense es una palabra común y muy familiar, que cumple todas las condiciones.
Después de esto, estoy convencido de aquel día de junio no completé la lista.
Muchas gracias a los participantes por su ayuda. Aquí va mi lista:
Soul Driver
Don’t hurry
It’s my timing
It’s not your worry
And I’m taking my time
Ayer comenté con mi profesora de la autoescuela mi lento avance, a lo que ella respondió con tono comprensivo: Bueno, lo que está claro es que no eres Fernando Alonso
, y luego, como queriendo suavizar y a la vez dar contraste, añadió: aunque tampoco vas como una abuelita
. Quizá con esto tengas una idea de mis progresos. Aclaro, porque puede haber confusión, que aunque ella usara símiles relacionados con la velocidad de los vehículos, se refería a la velocidad con la que avanzo en mi aprendizaje, pues en cuento a lo primero ya me dijo hace unos días que se me iba el pie en el acelerador.
Con esto ya puedes hacerte a la idea de que me costará muchas prácticas, y dinero, convertirme en conductor acreditado, pero prefiero ir sobre seguro que arriesgarme sin necesidad. Yo intuía mi posible torpeza al volante antes de empezar, así que no ha sido ningún descubrimiento.
Por otra parte, resulta irónico que una de las cosas que más he aprendido conduciendo es a ser mejor peatón. Nunca tuve ningún tipo de educación vial en la escuela, pero siempre he tenido cuidado de mi propia vida. Pues está claro que hay mucha gente que, o no le tiene tanto aprecio a la suya, o, por esa cruel ignorancia que mata, no es consciente de los peligros a los que se expone cada día. Al cruzar sin mirar, saliendo de repente a la carretera sin dar a los conductores la oportunidad de verlos, al andar por el centro de la calzada, de espaldas a los vehículos, y un largo etcétera.
Por desgracia, entre los conductores hay muchos que viven la carretera como un campo de batalla, que guardan la paciencia, el civismo y la ley en el maletero antes de arrancar sus vehículos, y ya se ve cómo nos va. Al principio pensé que al sentarme al volante me pondría de forma repentina de un severo mal humor, pero no fue así. Supongo que estos comportamientos se desarrollan con el tiempo. Desde aquí quiero mandar un cariñoso mensaje a todos esos conductores que hacen sonar sus bocinas cuando, delante de ellos, a un coche de autoescuela se cala el motor, o cuando tarda un poco más en salir de un stop o de un semáforo que acaba de ponerse en verde: Os jodéis.
El miércoles de la semana pasada hice el examen teórico para la obtención del carné de conducir. Había ido sólo a dos clases de la autoescuela, aunque la última duró cuatro horas y fue un resumen de casi todo. Estudié durante una semana e hice unos 25 test. Aprobé, así que parece que fue esfuerzo suficiente.
Iba un poco asustado al examen porque los test que hacía en la autoescuela eran algo durillos, y había muchas preguntas con trucos y dobles interpretaciones. Pero el examen de Tráfico resultó ser mucho más fácil que los que hice durante mi preparación.
En mi autoescuela, una de las opciones de matrícula es hacer un pago inicial de 200 euros que dan derecho, siempre que se apruebe la teoría en menos de tres meses, a 12 prácticas sin coste adicional (que no gratuitas, ojo ;)).
Hoy he hecho la primera de mis prácticas. Duró cuarenta y cinco minutos: los cinco primeros para familiarizarme con los controles del coche, y los otros 40 para practicar la dirección. Hemos hecho 13 kilómetros y no he tocado los pedales más que para poner un cambio al final de la práctica, al detener el vehículo.
Mi profesora me he dicho en medio del recorrido, quizá porque pensó que estaba tenso:
La persona en quien más puedes confiar en este mundo es normalmente tu madre. Pues mientras estemos en este coche tienes que verme no como tu madre, sino más que eso, aquí soy tu ángel de la guarda.
En realidad no era necesario tranquilizarme, estaba mucho menos nervioso de lo que esperaba en un principio, y he terminado con muchas ganas de volver mañana. A ver qué tal se me da cuando tenga que controlarlo todo.