
Este es, posiblemente, mi primer otoño de verdad.
Exclamo mi sorpresa ante la alta velocidad con la que he percibido el paso del tiempo en este último mes. Y aún así, sigo sin tener asimilada la situación; aún no me siento establecido. Y más me vale darme prisa o cuando lo consiga tendré que hacer la maleta otra vez.
Mamá, estoy bien.