No hay nada como ponerme a estudiar para que, en un ataque de procrastinación, me salgan las ganas de poner mi blog un poco al día y escribir una de esas historias pendientes que tantas veces rondan mi cabeza. Esta es una de esas historias.
A lo largo del curso el buzón de correo electrónico que me proporcionó la UCC se ha visto inundado de propuestas de eventos, la gran mayoría relacionados con empresas que dan charlas en la universidad para promocionarse e intentar captar alumnos recién titulados. Siempre que veía que alguna de esas charlas estaba impartida por empresas relacionadas con la informática, la electrónica o las comunicaciones me planteaba ir, pero nunca fui a ninguna. Era una de esas intenciones que se quedan en nada, como la gente que está a punto de ponerse a dieta, o la que el próximo lunes va a empezar a ir al gimnasio.
Pero un día fue lunes de verdad. Uno de esos correos anunciaba una charla titulada “Concurso de Código Abierto de IBM”. Esta vez anoté una cita en mi móvil para recordarmelo. Supongo que se debió en parte a un interés mínimamente mayor al que despertaban en mí los títulos de otras charlas y en parte a que había decidido que ya era hora de empezar a ver qué tal eran esos eventos.