Hoy he salido en un artículo del Irish Times, uno de los periódicos importantes de Irlanda. Podéis verme en la foto, el tercero empezando por la derecha (Clic en la imagen para ver más grande).
El texto del artículo no es muy legible en la fotografía, pero está disponible en la versión digital del diario.
El artículo no me menciona en absoluto, igual a que otros dos de mis compañeros. Curiosamente, los tres que no hemos aparecido en al artículo estamos en el mismo proyecto, al que apenas se dedica un párrafo pequeño, y además está mal.
Las citas son inventadas, en su mayoría, y los datos de los participantes son incorrectos. Pero es que hasta el subtítulo está mal, pues dice que estamos en una especie de beca de investigación, y eso no es en absoluto lo que estamos haciendo.
Encima, qué mala suerte la mía, además de no haber dicho nada interesante (o tergiversable), en la foto parece que me he colado, que vi a un grupo haciéndose una foto en la calle y que metí mi cabeza furtivamente.
Para resumir, que sí, que muy bien, que salimos en la prensa, pero vaya basura de artículo, y vaya una pérdida de tiempo con la periodista que nos entrevistó. Y es que, teniendo en cuenta que grabó la entrevista entera, sólo puedo deducir que se lo ha inventado todo a propósito.
El único consuelo es que mi nombre sale en el pie de foto, si es que eso sirve de consuelo para esta tomadura de pelo.

En el futuro, cuando ya haya pasado un tiempo desde que terminaste tus estudios universitarios, llegará el día en el que mires hacia atrás con cierta añoranza y te atrevas a pensar algo como:
Echo de menos mis días de estudiante universitario
Cuando eso ocurra, hazte el favor de dejarte de gilipolleces y acuérdate de los periodos de exámenes. Acuérdate del estrés, de las malas digestiones, del insomnio por las noches y la somnolencia todo el día, del exceso de café, de la acidez, de los dolores de cabeza al mirar los apuntes, de todas esas chorradas con las que perdiste el tiempo para retrasar el estudio unos minutos (horas) más, en resumen, acuérdate también de que a veces estabas jodido y sólo deseabas que todo terminase YA.
¡Lo que hay que oír!
Estas últimas semanas hemos tenido serios problemas con Internet en Copley Court. Mucha gente ha tomado la vía del estoicismo, pero ya la semana pasada se empezaban a ver algunas demostraciones de impaciencia muy … “emotivas”. No es de extrañar, pues muchos aquí somos extranjeros y usamos Internet como medio, prácticamente único, para comunicar con nuestras familias. Algunos nos hemos sentido identificados con Enjuto Mojamuto (excepto por el final
).
La ausencia de conexión a Internet, en mi caso, además de privarme de las necesarias charlas con mi madre, me ha retrasado en mi proyecto y en otros trabajos que aún tengo pendientes en la Universidad de La Laguna.
Y sí, tengo Internet en la Universidad, pero además de la ausencia de mis queridas tildes, está el problema de los horarios, pues es ahora, después de cenar, cuando tengo tiempo para sentarme delante del ordenador y hacer cosas medianamente útiles.
El viernes vinieron, por fin, unos técnicos y parece que han resuelto el problema. No he estado aquí durante el fin de semana, pero al menos hoy ha funcionado todo el día, y eso mucho más de lo que teníamos en las semanas anteriores.
Tengo también unos posts atrasados, pero de eso no puedo culpar más que a mi propia estupidez: tengo tan asociado este blog a la red, que no se me ha ocurrido pensar que no necesito la red para escribir, sino sólo para publicar. Premio para mí, que me lo he ganado.
Ahora voy a programar, que tengo tres prácticas que entregar esta semana, pero volveré pronto. Parece que vuelvo a estar online (de momento).
¿Has tenido alguna vez la sensación certera de no estar, en un momento concreto, donde deberías estar?
Yo sí.
Mientras, solo en casa, como galletas y canto (en secuencia, no simultáneamente) en voz alta canciones de Robbie Williams (sobre todo los estribillos).
Podría ser peor, está claro, podría no ser feliz ![]()
En estas últimas semanas he estado moviendo parte del papeleo asociado al programa Erasmus. En esta ocasión voy a centrarme en las convalidaciones, lo demás lo dejo para otra entrega
A la hora de escoger las asignaturas en la universidad de destino (University College Cork) hay que tener en cuenta que las que aquí son troncales u obligatorias sólo pueden convalidarse por otras que tengan contenidos similares. En cuanto a las optativas y las de libre elección, hay más libertad, porque pueden convalidarse como créditos optativos o créditos de libre elección, respectivamente. Otro aspecto que hay que tener en cuenta es la carga de estas asignaturas, y es ahí donde están empiezan mis problemas.
En la Unión Europea se utiliza el el Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS) para gestionar las convalidaciones. El funcionamiento es simple: Cada asignatura cuenta con un crédito ECTS por cada 25-30 horas de trabajo que el estudiante tiene que dedicarle (normalmente diez de estas horas son clases presenciales). Todas las universidades hacen esto y entonces se usan esos créditos para establecer las equivalencias entre asignaturas.
Hay, hasta donde yo sé, dos formas de calcular el número de créditos ECTS de las asignaturas de una carrera. La primera, que sólo puedo entender como provisional, es aplicar una relación matemática con los créditos de los sistemas locales. La segunda, más apropiada, es llevar a cabo el análisis de la carga de cada asignatura y asignarle un número de créditos ECTS de acuerdo a esta medida. Según tengo entendido, en mi escuela se está haciendo este análisis este año. Mientras tanto, las convalidaciones se rigen por La Tabla. La Tabla fue creada en tiempos inmemoriales, cuando aún no se había determinado el valor de un crédito ECTS, y según ella, cada crédito y medio local equivale a dos créditos ECTS. Analicemos este disparate, para ello sirvan estos datos:
Los trabajadores del sector de la limpieza de la Universidad de La Laguna están en “huelga”. Y lo escribo entre comillas, porque eso es lo que ellos han anunciado en los carteles pegados en varias facultades. Sin embargo, tal como yo entiendo, que es como indica la RAE, es algo más que una huelga, es también sabotaje, y mientras que lo primero, si se organiza adecuadamente, es un derecho de los trabajadores, lo segundo debería ser castigado.
Un paseo por algunas facultades muestra algunos productos de las acciones que han llevado a cabo estos trabajadores en su mal llamada “huelga”: han arrancado carteles o cogido periódicos, para luego hacerlos pedazos y tirarlos por el suelo en el interior de los edificios; han dado la vuelta a las papeleras de los exteriores, de modo que el fuerte viento que sopla hoy reparte toda la basura por los aparcamientos; incluso han vaciado las papeleras de los baños y esparcido su contenido por el suelo de éstos.
Señores trabajadores del sector de la limpieza, son ustedes unos sucios patanes que no tienen ni idea de lo que es una huelga. Si se limitasen a la huelga, la suciedad se acumularía por sí sola y, créanme, en un par de días se notaría mucho los efectos de su ausencia. No es necesario que vengan ustedes a repartirnos la mierda donde nosotros venimos a estudiar, porque ahora en lugar de contar ustedes con el reconocimiento del público “Sí que se nota cuando no están”, lo único que están obteniendo es desprecio y, la verdad, me parece poco. Sinceramente espero que sean debidamente sancionados por lo que están haciendo. Guarros.
Actualización 23/04/07: El viernes 17 hice esta foto en un baño de mi facultad. Este no era el que peor estaba, pero hay ciertos espectáculos con los que prefiero no deleitar a mis lectores.

Peso: 96,8 Kg
Presión arterial: 137/76 mmHg
Inaceptable.
Seguiré informando.
Hace algo menos de un mes, mientras preparaba una presentación sobre CRM con Ruyk para una práctica de Ingeniería del Software, recordé que había visto mencionado el tema en la página web de la empresa en la estuve haciendo prácticas este verano. Volví allí para comprobar si tenía algo que pudiera sernos de interés y me encontré con esto (las negritas las he puesto yo):
CRM (Customer Relationship Management), en su traducción literal, se entiende como la Gestión sobre la Relación con los Consumidores, pero es tan genérico como toda frase en inglés traducida al español. Pero para su mejor comprensión básicamente se refiere a una estrategia de negocios centrada en el cliente.
Obviando el hecho de que no se trata de una frase, me pregunto cómo pueden mantener en la página web de la empresa la afirmación de que por el proceso de traducción una oración se convierte en genérica. Se me ocurren muchos ejemplos chistosos, aunque no lo suficientemente graciosos como para compartirlos aquí ;).
Lo que hace que ahora, un mes después, decida publicar esto, es otro hecho que ocurrió la semana pasada. Accedí a los servicios en Internet de Caja Canarias que, dicho sea de paso, es el único accionista de la empresa anterior, GSC. Allí, movido por simple curiosidad, cambié el idioma de la pantalla de acceso al inglés. ¡Qué horror! Voy a poner algunos ejemplos de sus traducciones. Si no sabes inglés, este es uno de los pocos casos en los que debes alegrarte por ello.
- Acceda únicamente desde www.cajacanarias.es -> Only get access by www.cajacanarias.es
- Nunca facilite sus claves a terceros. -> Never tell your secret codes to third persons.
- CajaCanarias nunca le solicitará esta información a través de ningún medio. ->Caja Canarias never will ask You for this information by a medium.
- Consulte las recomendaciones de seguridad. Consult them Security recomendations
- Indique si conecta desde un ordenador: Privado Público -> Idicate the connection of Your Computer: Privat Public
- ¿No tiene las claves de acceso? -> Haven´t You got the codes to access?
- Hágase usuario -> Register Yourself as user
Deduzco que quien tradujo esto tenía la extraña idea de que escribiendo pronombres y determinantes relativos a la segunda persona en mayúscula se convertirían por arte de magia en un trato formal. ¡Claro, si el inglés es tan genérico que nos lo podemos inventar!. De todo, aún así, lo que ha podido conmigo ha sido aquello de third persons.
Les he mandado un correo a través de su opción de envío de sugerencias contándoles primero algunos de los múltiples fallos, que además no pasan nada desapercibidos en una página con tan poco contenido, y recomendándoles, por supuesto, que cuenten con traductores profesionales para ese tipo de trabajos. Probablemente ese correo ya esté en la papelera del “traductor”…
Nota: A esta última dirección no se puede acceder directamente, pero si vas a http://www.cajacanarias.es/ , arriba a la izquierda hay un menú llamado Servicios de Internet. Escoge la opción La Caja en Casa y haz clic en IR. En la nueva pantalla verás una bandera del Reino Unido y otra de Alemania, que son los enlaces para ver las traducciones. Si sabes inglés, te reirás, y si sabes alemán, probablemente también.